Acné en verano: el sol NO lo cura (aunque parezca que sí)

Durante el verano muchas personas notan que su acné “mejora”, pero esta sensación es engañosa. El sol puede secar superficialmente los granitos y disimular las rojeces, pero en realidad espesa la piel y favorece la obstrucción de los poros, lo que provoca brotes más intensos semanas después. A esto se suman el calor y el sudor, que alteran el equilibrio de la piel y agravan el problema.
Uno de los grandes detonantes del acné en verano es la combinación de sudor + calor + bloqueadores mal elegidos. Usar protectores solares muy densos, comedogénicos o no formulados para piel grasa puede tapar los poros y generar nuevos brotes. Además, limpiar el rostro en exceso o usar productos muy agresivos pensando que “secarán” el acné suele empeorar la inflamación.
La clave está en una rutina adecuada de mañana y noche. En la rutina AM, lo ideal es una limpieza suave, un tratamiento ligero seborregulador y un protector solar específico para piel acneica. En la rutina PM, es importante retirar bien el protector solar, volver a limpiar y aplicar tratamientos que ayuden a controlar el sebo y prevenir la obstrucción de poros, sin descuidar la hidratación.
En verano, funcionan mejor activos como el ácido salicílico, la niacinamida, el ácido azelaico y el zinc, siempre en concentraciones adecuadas y con fórmulas ligeras. Evitar combinaciones excesivas y exfoliaciones agresivas es clave para no sensibilizar la piel. En Farmaclick encontrarás una selección especializada de productos dermatológicos para tratar el acné en verano, ideales para armar una rutina efectiva y segura para el cuidado de la piel de adolescentes y adultos.